Imágenes de “Happy viernes”, “Feliz viernes” con frases y mensajes

La semana en sus inicios puede semejarse a una enorme montaña para escalar o un enorme mar a surcar; algo así como un exceso de tarea que debemos realizar ¿Nos atemorizamos? Es algo lógico, porque cometemos el error de pensar que semejante empresa se lleva adelante de una, cuando en rigor de verdad se hace poco a poco, segmentado jornada tras jornada. Y, sin embargo, el corolario de todo ese esfuerzo es el viernes, las puertas del paraíso, porque para muchos supone el inicio del descanso y para los que siguen un complejo trajinar de todos modos cambia el aire. Bajo esa sintonía te presentamos imágenes de happy viernes, feliz viernes con frases y mensajes ¡Una excelente opción para culminar la semana!

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Comenzar la jornada sabiendo que es viernes le da un gusto especial a todo, un tono distinto y, por ende, nos energiza de una forma vital. Es que el esfuerzo, por lo menos por esta semana, parece corto, accesible, lleno de esperanzas posteriores. Es un hacer, de alguna manera, viendo lo que podrá ser después.


La vida es para aprovechar cada monento, suelen decirnos, pero en el fondo sabemos que es muy difícil. Sin darnos cuenta jerarquizamos momentos y, seguramente, uno de esos es el viernes, una jornada por antonomasia feliz por todo lo que nos da.

Bendiciones para todos y para todas en esta jornada de tanta felicidad, que da un auténtico quiebre con todo lo que se ha hecho. De algún modo nos damos cuenta que el ser humano necesita del ocio, que solazarse debe ser un derecho individual de todas las personas.

Los viernes siempre enamoran, porque si bien hay que trabajar, son el comienzo del descanso. Hay una tendencia en el ser humano de saber gozar las vísperas, de a veces encontrarlas más acogedoras que de costumbre, incluso más que el gran evento o el meollo central. ¿Qué deseas para esta jornada? ¿Con algo nuevo, inesperado? ¿O simplemente que todo se suscite como todos los viernes, con felicidad y parsimonia? La vida, en rigor de verdad, es esa maravillosa mezcla entre lo dicho y conocido en conjunción con lo inusitado.

Las manos arriba de todos aquellos que ya están disfrutando los viernes. La libertad es algo que se puede sentir realmente, que relaja los músculos y liberta la mente. Nos sentimos más livianos; hemos recuperado una independencia que en el resto de las jornadas solo teníamos a cuenta gota.

Feliz viernes para todos y todas. Que este día esté lleno de alegría para ti, que tus planes a corto plazo se realicen y que siempre todo lo abordes con una sonrisa, con la felicidad de vivir y saber que lo estamos disfrutando. Es difícil salir de la vorágine del existir, pero si lo logramos no viene nada mal.

Nos hemos sacado esa enorme carga que comporta comenzar la semana y saber que las tareas se acumulan a un paso riguroso y veloz. Ahora podemos decir que todo valió la pena, que los denuedos no fueron en vano y estamos felices.

La vida es cuestión no solo de poseer buenas energías, sino de transmitirlas también. Sí, sabemos que no es sencillo y que muchas veces estamos angustiados, preocupados por los escollos que nos presenta la cotidianeidad. Pero, ya lo dice cualquier religión de respeto: siempre será mejor dar que recibir. ¿Te consideras un ser alegre? ¿Puedes comprenderte desde la felicidad? El hacer continuo al que nos somete la sociedad quizás nos ensimisma en nuestros problemas, sin percatarnos que eso que pasa es la vida misma. En algún punto, entonces, hay que salirde de sí para observarse, para comprender que tal vez somos muy afortunados, unos muchachos dichosos y no nos damos cuenta.

La no tenencia de algo suele ser fea, triste o pesada; sin embargo, siempre existe algo peor. El lector se podrá sorprender y preguntarnos qué. Nosotros le respondemos: tener sin darse cuenta de lo grandioso de tener. Y no se piense que hablamos de cuestiones materiales, sino simplemente de la felicidad, los afectos, las condiciones anímicas exactas para lograr eso que tanto quieren: la alegría, un estado curioso.

Primero ríe; luego encuentra el motivo. Sí, puede parecer una cosa de locos, de gente que está fuera de su redil y, de todos modos, tanta razón se tiene al actuar así, hasta por un fundamento fisiológico si nosotros sonreímos le estamos transmitiendo al cuerpo la alegría que luego fabricaremos o le pondremos una etiqueta ¿la de ahora? ¡Que es viernes!


El ser humano es un complejizador de la vida, con el solo hecho de ponerse como metas o sustentáculos de su felicidad cuestiones demasiado inasibles o que tal vez no dependan de sí. La alegría más asegurada es la que depende de uno y nadie más que uno, lo cual da una enorme ventaja.

Felicidad no es riqueza desborada, honores deslumbrantes o poder exuberante. No, es tomar algo con un amigo, recibir un consejo de un abuelo, un abrazo de un padre o simplemente compartir el tiempo con quienes más queremos. A la larga o corta nos damos cuenta que la felicidad es un tópico demasiado sencillo que lo complicamos porque sí o porque alguien, una sociedad, nos impone que es de determinada forma.

Sé positivo. Sí, sin lugar a dudas una frase que oímos, leemos en todas partes ¿No es sencilla, sucinta casi como un flechazo directo a su objetivo? Seguramente, pero nos cuesta mucho mantenernos en esa sintonía. Los viernes, en ese sentido, es un perfecto acicate para mantenernos positivos, directos, sin ambagues ni vueltas que estropeen por lo menos el existir presente, actual. Solemos tener un platillo que nos gusta más, pero que reconocemos que con determinada sazón queda delicioso. Bueno, pensemos un segundo que el viernes es la sazón perfecta para cualquier situación, porque precisamente nos recuerda que es una jornada muy especial. No importa, por lo tanto, si en ese día llueve, nos regañó el patrón, nos relajamos indecorosamente o una novia o novio se enojó ¡Sigue siendo viernes!

La vida es solo una cuestión de estado anímico. Es como si el ser humano estuviera eyectado hacia sus posibles, como si fuera él mismo un posible; pero ese estado de apertura que nos abre el mundo no es indiferente o neutro. Uno abre desde la alegría, la tristeza, la indiferencia, el desgano o cualquier estado que uno se piense. Por eso a veces jornadas lo bastante análogas pueden fluir como un río o ser tan pesadas como la piedra más portentosa. Gritalo por todas partes que llegó el viernes. Vivamos el presente, sí, claro que sí; pero también eyectémonos al futuro, porque en definitiva somos proyectos y vivimos de los proyectos. Y siempre y cuando estos últimos nos deslinden del ahora, sean emplazamos demasiado adelante, la verdad es que de lo contrario son sumamente sanos.

La jornada finalmente termina y es hora de comenzar con el ocio. Lo curioso de solazarse es que puede estar lleno de actividades, es decir, ser rigurosamente productivo o simplemente tener un potencial de indeterminación en el que no sabemos qué vamos a realizar ni en el instante más seguido. Lo bueno del viernes es que podemos escoger uno o los dos derroteros.