Imágenes con frases en ingles de amor, motivación y reflexión

Aprender y reflexionar van de la mano, aunque no lo creamos. Ambos se necesitan ¿Cómo vamos a adquirir nuevo conocimiento, otra manera de pensar, un cambio de perspectiva sin la reflexión, sin esos soliloquios internos donde vemos el tópico desde el anverso al reverso? Hay un vínculo absoluto. Asimismo, siempre viene bien adquirir algo flamante, sentir que tenemos un bagaje más amplio. Y eso sea como simple jactancia y placer o desde la utilidad más sustantiva. Por eso, bajo esa idea, te presentamos imágenes con frases en inglés de amor, motivación y reflexión. Una miscelánea increíble.

 

Frases en ingles de amor

El amor es un sentimiento hermoso. Nos hace sentir bien, sentimos que damos todo por el otro, que nos convertimos en un súper-hombre. Todo es más lindo, lo absoluto está en nosotros. Y lo dicho puede adquirir formas de frases, dichos, apotegmas, enseñanzas, escrituras en un hermoso idioma como el inglés y sus atributos propios.

 

Con su cadencia, sus vueltas, su rítmica, metáforas, incluso toda la cultura que lo envuelve, el inglés puede ser una hermosa manera de construir el amor.

Y hablamos de construir y no de expresar, porque no existe el amor previamente, en un cielo eterno, sino en nosotros, en ese momento justo, en el aquí y ahora que nos envuelve.

Así que aquí tienes una gran cantidad de imágenes con frases de amor que bien pueden fungir de estímulo, de consuelo, de gracia, de risa, incluso hasta oportunismo porque hubo un pensamiento que caviló sobre lo que nosotros no.

Las razones de amar pueden ser muchas, pero una salta por sobre las demás: nos sentimos mejores, felices, sonrientes, audaces, la vida nos sonríe y eso es hermoso. La sensación de bienestar, de calma, con el amor que es absoluto es algo maravilloso. Abrimos los brazos, en forma de equis enorme, para dar la bienvenida a esa realidad tan grata.

Y el amor conmueve. Nos modifica, saca miedos, prejuicios, tal vez formas de pensamientos. Y lo hace para bien, eso suponemos, aunque haya muchos miedos. Es que el amor tiene un poco, o bastante, de desafío, de riesgo que hay que asumir porque el corolario puede ser maravilloso, algarabía absoluta.

Siempre es mejor un no rotundo que un tal vez potencial. El no (o la variante del sí perfecta) no da lugar a la imaginación. Es la materialidad que se impone, casi con ferocidad. El tal vez, en cambio, da pábulo a los juegos de nuestra mente que se pueden perder en desvarío, desenlaces, consecuencias, aunque en la vida nada de eso se ve. Lo primero duele un poco y termina de sanar, más allá de alguna cicatriz; lo segundo es un sufrimiento, ardor, hiel eterna que permanece indicando la pusilanimidad.

Porque en el amor hay que animarse. Aunque haya mucho que perder, por más que los sueños erigidos se desplomes como castillo de naipes. Sí, se intenta, si es necesario se cierra los ojos y se enfrenta, pertrechados como podamos.

No podemos estar siempre preparados como queremos. A veces hay que ir a la batalla con las armas menos idóneas o sin el excelente estado físico. Entonces con el amor podemos emplazar la misma premisa: si no están las condiciones, se las crea a partir del deseo.

Frases en ingles de motivación

¿Qué es un ser poco motivado? La pregunta no es difícil porque nosotros surcamos esos trances negativos: son individuos grises, taciturnos, parcos, soporíferos, autómatas que andan por la vida a través de la pura inercia. En cambio, nosotros tenemos que ser seres motivados y disciplinados. Lo segundo para que dure lo primero.

¿Y de dónde proviene esa savia vital? ¿Hay algún mapa para hallarla? ¿Un acertijo que develar? No, simplemente abrir los ojos, estar en estado de apertura. Una película, una enseñanza de vida, un libro, un familiar, unas imágenes como las nuestras pueden hacer germinar semejante árbol maravilloso.

Y la motivación, en definitiva, sirve para ser felices. Es que todo debe ser un medio, un instrumento, para tan magno cometido. Si no hay sonrisas, si lo lóbrego inunda todo, si la algarabía se posterga, la verdad que poco vale la pena.

Y estar en estado de apertura es un milagro positivo. Es darse cuenta que uno no es algo cerrado, una mónada que ha aprendido todo, sino que siempre hay algo que añadir, que develar, que descubrir, que incorporar. Motivaciones por doquier, a ellas vamos.

Sólo tú, querido lector, sabes de dónde viene la motivación o qué es lo que te motiva. Necesitamos de esas energías que fluyen en nuestro interior, que generar vasos sanguíneos imaginarios, que refrescan, que hacen divisar de manera distinta lo que antes era visto desde una única y monótona perspectiva.

Y cada pueblo tiene su sabiduría, como ese gran arcón de recuerdos valiosos o esos libros con sapiencia soberbia. Sus palabras las trasladan sin darse cuenta, como cargas livianas que se colocan sobre sus receptores y futuros emisores.

Entusiasmo. Eso es lo que queremos que se genere en ti, querido lector, que nazca como la flor más hermosa.

Porque bien sabemos todo lo que podemos conseguir con un poco de ganas y energías positivas. Combatidos los enemigos internos, los antagonistas de afuera son pálidos remedos, sombras chinescas que poco pueden hacernos. Superemos todo ello con motivación, seamos activos, reflexivos, felices.

Frases en ingles de reflexión

Y lo que siempre ha enaltecido al hombre fue su pensamiento. Ya no creemos que seamos el centro del universo. Las cosmogonías medievales eran tan cálidas y, sin embargo, en medio de la nada, de millones de estrellas, de espacios infinitos y tiempos sempiternos, ahí estamos, nosotros, con nuestra reflexión. Seguimos siendo monos orgullosos.

La reflexión tiene una curiosa característica: nos hace humildes.

Y nos hace humildes porque nos damos cuenta que ignoramos. El peor mal siempre será el que Sócrates señalaba por todas partes con su dedo índice: ignorar que se ignora. Demos un paso en ese sentido; convirtámonos en sabios.

Aunque la reflexión moleste es necesaria. Y obvio que es un incordio si no da nada por hecho, si arremete dejando todo roto, desvencijado, como un tembladeral lleno de fragor.

Y si añadimos dificultad, el idioma la trae. No por no entenderlo, sino por su propia lógica, por su sabiduría particular, su propio sabor. Pero todo sirve para expandir nuestros horizontes y gozar de otros paisajes.

Reflexionar además da seguridad. No es que no valoremos lo espontáneo, cierta conciencia prerreflexiva arrojada a sus posibles, sino que cavilar da seguridad. Sentimos que andamos y desandamos derroteros, ya trillados, una y otra vez. Estamos de golpe en casa, aunque a la vez derrotemos todos los lugares comunes y convicciones. Tal vez la reflexión posea ese movimiento de ambivalencia.

Reflexión por utilidad o por simple placer. Lo que tú quieras, ya que acá no hay caminos figurados de antemano ni consejos de esa laya. Simplemente has lo que te guste, anímate a más y sé feliz.

Y parte de la felicidad es aprender. Aire fresco que entra en nuestras azoteas, mundos flamantes, formas nuevas, maneras de ver distintas, incluso modos de ser si conseguimos una verdadera transfiguración del espíritu. Hay que ser un poco camaleónicos, es indispensable. En ese movimiento impetuoso, más allá de las seguridades que obtengamos, está la esencia del hombre. Su existencia la precede, de todos modos.