95 Imágenes de felicidad con frases, mensajes y pensamientos

¿Qué es la felicidad? Está claro que debemos buscarla y que desde niños la escuchamos ser mencionada por padres, tíos, abuelos, amigos y muchas personas más con las que nos hemos topado. Al principio, podemos decir que es casi una fisiología, algo que sucede en nuestro cuerpo y produce placer ¿Pero solo eso? ¿Un simple materialismo anatomista? ¿No hay algo más? No lo sabemos, incluso a veces sentimos que las alegrías estallan semejante estado o, en caso contrario, que solo las vislumbramos en un pasado que habría sido mejor, aunque no nos dimos cuenta a tiempo. Sea como sea, es un tópico para pensar, por eso te presentamos 95 imágenes de felicidad con frases, mensajes y pensamientos. Esperamos que el material sea de tu agrado.

Imágenes de felicidad con frases bonitas

Buscamos la felicidad, nos desgastamos en la persecución porque en el fondo sabemos que es algo lábil, que cuesta disfrutarla en el momento y siempre se deja para algo después.

Suele decirse una frase maquiavélica una y otra vez posiblemente sin ponderarla bien: el fin justifica los medios. Pero si la llevamos a nuestro tópico, lo único que siempre fundamenta esa premisa y la sostiene es la felicidad.

Siempre hablamos de una felicidad responsable que nunca haga daño a nadie. Mi felicidad, en cuanto libertad, termina cuando inicia a la del otro. Difícil de sopesar, pero cuestión que sí hay que tener en cuenta.

La felicidad es asociada con el goce. Sin embargo, el hombre, aunque genérico, puede disfrutar de múltiples situaciones y no encontrar tantos puntos en común con otros. Así que en parte no deja de ser un asunto muy personal y singular.

Preferible un alma hecha de colores, de esos que son bien alegres y festivos; antes que una al estilo blanco y negro, gris o amarga sepia.

La felicidad no solo es un asunto personal, ya que en definitiva no vivimos encerrados en una caverna. Si el vivir es vivir social, podemos decir que mi felicidad, en parte, también debería importarle a otros.

¿Y por qué debería importarles a otros? Porque mi actitud ante la vida va a modificarse de acuerdo a mis sufrimientos y placeres.

Imágenes de felicidad, amor y alegría

La felicidad es un imperativo categórico.

Si la felicidad está garantizada, el resto se consigue, tarde o temprano. Hablamos como de una suerte de efecto dominó: cae uno, caen todos.

La felicidad puede estar al principio del camino o al final; sin embargo, lo importante es que esté en todo el proceso, debido a que el proceso no deja de ser la vida misma.

 

La constante de nuestra vida debería ser la felicidad. 

Un ser alegre no molesta ni se preocupa negativamente por otros. Tiene demasiada acción y regocijo con sí mismo, sin llegar a ser un pleno egoísmo.

La felicidad nunca debe ser atrasada, dilatada, dejada para más tarde. Porque lo único que tenemos es el presente, entones, el futuro no deja de ser incertidumbre pura.

La felicidad da paz. Hay una tranquilidad en el alma que nos vuelve inconmovibles.

Mensajes de felicidad para compartir

Aquí compartimos una buena cantidad de mensajes de felicidad. Porque para nosotros la ecuación es simple: mientras más felicidad haya en la sociedad, es mejor para todos. Además de que reducir semejante estado/sentimiento en uno no deja de ser mezquino.

Es tan desbordante la energía de la persona feliz: sale por todos sus poros, la exuda, la transmite como efluvios hermosos y, a veces, si el otro está en estado de apertura la recibe. De eso se trata, creemos, cuando se habla de transmitir buenas energías.

Nunca debemos transigir con lo lóbrego, negativo, con el mal en sentido lato. Debemos ser seres brillantes, radiantes, iluminados y eso aceptando, claro está, los momentos tristes. Pero, atención, solo son momentos; es decir, algo que debe ser superado,

Somos a la luz de Dios, el Bien o el Sol. Esa luz la transmitimos, somos perfectos heliomórficos, instrumentos de la gran claridad.

Una sonrisa vale más que todo ¿Cuántas sonrisas tuviste en el día? Si fueron pocas o nulas, creemos que fue una jornada perdida.

Sabiduría pueril: reír siempre se ha tenido como un rasgo de la niñez, sin embargo, guarda una gran verdad ¿Cuál es? Que tal vez el mundo no merezca tanta tristezas, que quizás sobredimensionemos todo.

No tiene sentido plantearse si la felicidad es interior o exterior, porque vislumbrarlo así es miope. La felicidad, en todo caso, es dialéctica y juega como quiere con el interior y exterior.

Pensamientos positivos de felicidad

Llevemos nuestros pensamientos a todas partes, que se vuelvan tan itinerantes como lo es el ser humano. Casi como un vagabundo, agarremos nuestra alforja con este instrumento y vayamos surcando la vida así.

¿Todavía no aprendimos que la felicidad debe ser y sino no será nada? ^¿Venir al mundo para sufrir, llorar, llenarse de odio? No, nunca podría ser así. Y si somos arbitrarios en las elecciones, no quita que no se deba buscar la alegría de la vida. De última, parece que el único que tiene que decidir por su vida es el ser humano mismo.

Decimos estar vivo, aunque parezca una verdad ostensible, evidente de por sí. Pero acá estar vivo es disfrutar, casi lo podríamos esbozar como una persona sonriente, extendida, queriendo abrazar lo absoluto ¿Y lo contrario a lo aseverado? Es simplemente vegetar.

Ser un ente triste no puede ser una picardía, ya que ello remite a una travesura, a algo hecho, importante, sin que nadie se de cuenta. No, en todo caso es un despropósito, una lástima.

El día que nos demos cuenta que nuestra vida es un auténtico milagro, que el existir no se explica y que incluso el ser precede a cualquier esencia, en ese día nos daremos cuenta el tiempo que perdimos enojándonos por nimiedades.

Todo es nimio, excepto la vida ¡Cuán importante es este regalo de no sabemos quién! Cuando no demos cuenta de ese prodigio, no solo seremos más agradecidos por lo propio, sino que respetaremos las existencias ajenas.

El fundamento de cualquier humanismo debe ser entender que mi vida vale la misma que la del otro. Entonces, si lo propio es sustantivo; lo ajeno mucho más.

Qué es la felicidad y cómo conseguirla

El primer paso a la felicidad es decir no a lo que nos hace mal.

Debemos apartarnos de las personas dañinas; ser un poco egoístas en ese sentido.

Tener una actitud más desenfadada y práctica ante la vida. No enojarse si no todo sale como queremos, tratar siempre de encontrar una solución, perdonar cuando vale la pena y alejarse de los odios por medio de la divina indiferencia: con esas premisas las sonrisas abundarán.

La gente inteligente no odia. Primero porque no tiene tiempo para hacerlo; segundo porque sabe, en definitiva, que el veneno, difícil de masticar, queda en uno. No, hay que ser indiferentes: Borges decía que es la única venganza verdadera.

Que todo fluya, como el río más lábil, fuerte, que deviene sin ningún escollo, no porque no existan, sino porque los hace a un lado.

La felicidad es algo muy personal, aunque estamos de acuerdo que, a grandes rasgos, refiere a un evitar el dolor y cierto acoger del placer. Luego, lo asombroso de todo, es que tú tienes que seguir el camino por tu cuenta. Sí, la peligrosa libertad de vivir, pero tan necesaria.

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