Los Mejores Poemas cortos de Amor para dedicar

Un poema de amor siempre será bienvenido, no solo por su belleza, sino también por lo que expresa, por la musicalidad que aporta a un sentimiento tan digno como el mencionado. Te presentamos poemas cortos de amor para dedicar y utilizar en cualquier momento.

 

Poemas cortos y hermosos sobre el amor

1- César Vallejo- “Ausente”

¡Ausente! La mañana en que me vaya

más lejos de lo lejos, al Misterio,

como siguiendo inevitable raya,

tus pies resbalarán al cementerio.

¡Ausente! La mañana en que a la playa

del mar de sombra y del callado imperio,

como un pájaro lúgubre me vaya,

será el blanco panteón tu cautiverio.

Se habrá hecho de noche en tus miradas;

y sufrirás y tomarás entonces,

penitentes blancuras laceradas.

¡Ausente! Y en tus propios sufrimientos

ha de cruzar entre un llorar de bronces

una jauría de remordimientos!

2- Eduardo Lizalde- “Bellísima”

Y si uno de esos ángeles

me estrechara de pronto sobre su corazón

yo sucumbiría ahogado por su existencia

más poderosa

Rilke, de nuevo.

 

Óigame, usted, bellísima,

no soporto su amor.

Míreme, observe de qué modo

su amor daña y destruye.

Si fuera usted un poco menos bella,

si tuviera un defecto en algún sitio,

un dedo mutilado y evidente,

alguna cosa ríspida en la voz,

una pequeña cicatriz junto a esos labios

de fruta en movimiento,

una peca en el alma,

una mala pincelada imperceptible

en la sonrisa…

yo podría tolerarla.

3-  Octavio Paz- “Dos cuerpos”

Dos cuerpos frente a frente

son a veces dos olas

y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente

son a veces dos piedras

y la noche desierto.

 

Dos cuerpos frente a frente

son a veces raíces

en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente

son a veces navajas

y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente

son dos astros que caen

en un cielo vacío.

 

4- Jorge Luis Borges- “Despedida”

Entre mi amor y yo han de levantarse

trescientas noches como trescientas paredes

y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.

Oh tardes merecidas por la pena,

noches esperanzadas de mirarte,

campos de mi camino, firmamento,

que estoy viendo y perdiendo.

Definitiva como un mármol

entristecerá tu ausencia otras tardes.

 

5- Juan Carlos Onetti- “Y el pan nuestro”

Solo conozco de ti

la sonrisa gioconda

con labios separados

el misterio

mi terca obsesión

de desvelarlo

y avanzar porfiado

y sorprendido

tanteando tu pasado.

Solo conozco

la dulce leche de tus dientes

la leche plácida y burlona

que me separa

y para siempre

del paraíso imaginado

del imposible mañana

de paz y dicha silenciosa

de abrigo y pan compartido

de algún objeto cotidiano

que yo pudiera llamar

nuestro.

 

6-  Jaime Sabines- “Tu nombre”

Trato de escribir en la oscuridad tu nombre.

Trato de escribir que te amo.

Trato de decir a oscuras todo esto.

No quiero que nadie se entere,

que nadie me mire a las tres de la mañana

paseando de un lado a otro de la estancia,

loco, lleno de ti, enamorado.

Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.

Digo tu nombre con todo el silencio de la noche,

lo grita mi corazón amordazado.

Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,

lo digo incansablemente

y estoy seguro que habrá de amanecer.

7-  Efraín Huerta- “Eres, amor”

Eres, amor, el brazo con heridas

y la pisada en falso sobre un cielo.

 

Eres el que se duerme, solitario,

en el pequeño bosque de mi pecho.

Eres, amor, la flor de falso nombre.

Eres el viejo llanto y la tristeza,

la soledad y el río de la virtud,

el brutal aletazo del insomnio

y el sacrificio de una noche ciega.

Eres, amor, la flor del falso nombre.

 

Eres un frágil nido, recinto de veneno,

despiadada piedad, ángel caído,

enlutado candor de adolescencia

que hubiese transcurrido como un sueño.

Eres, amor, la flor de falso nombre,

eres lo que mata, lo que ahoga,

el pequeño ideal de ir viviendo.

Eres desesperanza, triste estatua

de polvo nada más, de envidia sorda.

Eres, amor, la flor de falso nombre.

8- Luis Cernuda- “Contigo”

¿Mi tierra?

Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?

Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte

para mi están

donde no estés tú.

¿Y mi vida?

Dime, mi vida

¿qué es, si no eres tú?

 

 

9- Julio Cortázar- “Una carta de amor”

Todo lo que de vos quisiera

es tan poco en el fondo

porque en el fondo es todo.

Como un perro que pasa, una colina,

esas cosas de nada, cotidianas,

espiga y cabellera,y dos terrones,

el olor de tu cuerpo,

lo que dices de cualquier cosa,

conmigo o contra mía.

 

Todo esto es tan poco,

yo lo quiero de ti porque te quiero.

Que mires más allá de mí,

que me ames con violenta prescindencia

del mañana, que el grito

de tu entrega se estrelle

en la cara de un jefe de oficina

y que el placer que juntos inventamos

sea otro signo de libertad.

10-  Rubén Darío- “Mía”

Mía: así te llamas

¿Qué más armonía?

Mía: luz de día;

mía: rosas, llamas.

¡Qué aromas derramas

en el alma mía

si sé que me amas!

¡Oh mía! ¡Oh mía!

Tu sexo fundiste

con mi sexo fuerte,

fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste

¿No has de ser entonces

mía hasta la muerte?

 

11-  Salvador Novo- “Amor”

Amar es este tímido silencio

cerca de ti, sin que lo sepas

y recordar tu voz cuando te marchas,

y sentir el calor de tu saludo.

Amar es aguardarte

como si fueras parte del ocaso,

ni antes ni después, para que estemos solos

entre los juegos y  los cuentos

sobre la tierra seca.

Amar es percibir, cuando te ausentas,

tu perfume es el aire que respiro

y contemplar la estrellas en que te alejas

cuando cierro la puerta de la noche.

 

12- Gabriela Mistra- “Desvelada”

Como soy reina y fui mendiga

ahora vivo en puro temblor de que me dejes

y te pregunto, pálida, a cada hora:

¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!

Quisiera hacer las marchas sonriendo

y confiando ahora que has venido

pero hasta en el dormir estoy temiendo

y pregunto entre sueños

“¿No te has ido?”